En muchos países, los robos de coches son, por desgracia, habituales y esta causa es, en parte, la responsable de los precios que pagamos por el seguro del coche. Sin embargo, hay una serie de medidas de seguridad que podemos llevar a cabo de forma sencilla y que ayudan a prevenir que seamos una víctima más de robo. Además, algunas de estas medidas podrían conseguir una reducción en el coste del seguro de tu coche así que presta atención.

1. Alarma del coche

Las alarmas de los coches no solo sirven para despertar a los vecinos a las tres de la madrugada cuando un camión de grandes dimensiones pasa por delante. Éstas también sirven para alertarte ante el hecho de que algún delincuente puede estar merodeando cerca del coche. Aunque estos dispositivos no pueden evitar que un coche (u objetos de valor que hay dentro) puedan ser robados, un ladrón se lo pensará dos veces antes de desbloquear el conjunto de ruedas ya que él o ella sabrán que esto hará que todos se enteren en el caso de que la alarma se active. La amenaza de un sonido agudo y luces intermitentes son un gran elemento disuasorio. Además, algunas alarmas también cuentan con un bíper para avisarte en el caso de que esté activado.

La mayoría de los coches modernos están pre-equipados con una alarma. Si conduces un vehículo antiguo, conseguir una alarma equipada de forma profesional te ayudar a mantener la seguridad de tu coche y podría implicar que tu seguro de coche sea más barato.

2. Inmovilizador de coches

Un inmovilizador es un dispositivo electrónico que previene que una persona ajena arranque el coche sin la llave adecuada. Aunque un inmovilizador no puede evitar que entren en un coche, puede evitar que lo roben. E incluso en el caso de que un ladrón pueda de alguna forma arrancar un coche inmovilizado, el tiempo adicional que puede emplear hace que éste desista en su intento.

3. Sistemas de rastreo

Los sistemas de rastreo requieren un transmisor escondido en tu coche. Si lo roban, el vehículo puede ser entonces rastreado y recuperado. Hay dos tipos de rastreadores: los sistemas GPS pueden hallar tu coche mientras sea al nivel de la calle, y los sistemas VHF pueden encontrar tu coche incluso se encuentra escondido aparcamiento subterráneo o en un depósito. Sin embargo, los sistemas de rastreo pueden ser bastante caros y a menudo requieren pagar mensualmente cuotas considerables de suscripción.

4. Bloqueo del volante o la dirección y el freno de mano

Estos dispositivos resistentes de metal previenen que se utilice el volante, la dirección o el freno de mano cuando no se está usando el coche. Son relativamente baratos (el precio sube un poco más de los 20 euros), pero en general, cuanto más pagues, más efectivos serán estos dispositivos de seguridad para tu coche. Aunque no resulta una tarea imposible para un ladrón de coches con experiencia, la verdadera función de estos dispositivos es una forma de disuasión visual. Su color vivo (a veces con luces intermitentes) hace que un ladrón sepa que ese coche le llevará más tiempo robarlo, así que deberá avanzar e intentar probar suerte con otro robo más sencillo.

5. Aparcamientos seguros

Si tu casa tiene una entrada, o todavía mejor, un garaje, úsalo. Los coches aparcados fuera de la calzada son mucho menos probables de ser robados que aquellos aparcados en la calle. Cuando estés fuera de casa, intenta dejar tu coche en un aparcamiento con vigilancia, uno en el que haya que pagar a un empleado o sacando un ticket. Si tienes que aparcar en la calle, hazlo en una zona concurrida y bien iluminada, y si fuera posible, debajo de una cámara de seguridad.

6. Esconde los objetos de valor

No solo tienes que preocuparte por que te roben el coche, hay muchos delincuentes fuera que tratan de conseguir objetos valiosos. Por ello, nunca dejes objetos de gran valor expuestos dentro de tu coche, es muy tentador para los ladrones aprovechados. Navegadores, teléfonos móviles, CD’s, portátiles, carteras, chaquetas y gafas de sol son el blanco para los ladrones así que asegúrate de que los mantienes escondidos fuera de la vista, en la guantera o en el maletero.

7. No olvides cerrar el coche.

Puede parecer una tontería, pero muchos coches son robados como consecuencia de dueños despistados. Incluso si solo sales del coche un momento cualquier objeto de valor que haya en el asiento, está en riesgo de ser robado. Lo mismo ocurre con las ventanas y los techos solares, ciérralos siempre cuando salgas del coche, no importa si vuelves en poco tiempo (evidentemente, a excepción de si llevas una mascota a bordo, en ese caso deja solo un pequeño hueco).

Sin embargo, peor que dejar tu coche abierto es dejarlo abierto y con las llaves puestas en posición de arranque, eso hace que el robo del coche sea muy sencillo. Así que intenta adquirir el hábito de comprobar las puertas siempre que abandones el coche.

8. Marcas o grabados

Marcar o grabar con un identificador único son formas de asegurar tu coche. Hacer marcas puede ser tan básico como escribir en varias partes con un bolígrafo invisible o ultravioleta, o tan sofisticado como cubrir el coche con miles de micro puntos, cada uno cifrado con datos de tu identificación. Evidentemente, ninguno de estos métodos podrá impedir que te roben el coche, pero pueden actuar como un elemento disuasorio y sin duda ayudarán a recuperar tu coche en caso de robo.

Estas medidas de seguridad, además, ayudarán a abaratar el coste de tu seguro, entre otras cosas, porque habrá menos posibilidad de que tengas que dar partes. Merece la pena ponerlas a prueba.